martes, 22 de agosto de 2017

Vanguardismo

Las diversas corrientes literarias cultivadas durante la segunda mitad del siglo XIX, provocó una reacción que aspiró a romper con el pasado, surgiendo así diversas tendencias, que pasaron a formar la literatura de vanguardia. Los primeros cambios literarios ocurrieron en Europa, en Francia aparece el simbolismo y el impresionismo. En Italia se da el futurismo. El cubismo francés, el dadaísmo, y el superrealismo florecen junto con el ultraísmo. Todos estos movimientos tienen las mismas características:
 Negación consciente del pasado.
Afirmación de la originalidad. En América surge el vanguardismo expresando una ruptura con todas las manifestaciones de la vida social tanto en lo político y económico como en lo cultural. Este movimiento se integra lentamente a la producción literaria. La amplitud de las zonas urbanas, así como la multiplicación de diarios y revistas se convirtieron en una tribuna para el pueblo. La poesía vanguardista en América se caracteriza por:

El rechazo al realismo, los poetas nos e referían a la realidad cotidiana, sino que creaban la suya propia, solo valoraban lo que les dictaba el ingenio y la fantasía.
 
 Renovaron completamente la metáfora, convirtiéndola en una imagen sugerente que no pretende ser traducida a un enunciado racional
Rindieron culto a la novedad y la sorpresa, violentaron la estructura formal del poema y jugaron con la disposición gráfica de los versos, así aparecieron los caligramas (Novedosa forma visual de expresión poética, fue creada en Francia por el poeta Guillerme Apollinaire)
Al romper con lo habitual el vanguardismo se convierte en un trastorno para el lector, pues quiebra la coparticipación de sentidos, es decir renuncia a la inteligibilidad. Como señala Hugo Friedrich: “La poesía moderna evita reconocer con versos descriptivos y narrativos el mundo de las cosas”. El desacomodamiento del lector proviene que hasta ese momento la literatura había tendido puentes de sentido entre la obra y el público. Con la vanguardia esos puentes son retirados ofreciendo un abismo difícil de ser salvado. Aún más, la actitud vanguardista será objeto de polémica desde el momento en que ocasiona una cierta ruptura entre el gusto de los lectores y el de la masa. “Dividir al público es el gesto característico de los vanguardistas”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario